Las fieras de Rousseau
esperté a medianocheDescalzo salí al patio
Por el sendero me fui que va al bosque
El inmenso bosque que llega a la cordillera
La hierba estaba húmeda
Sentí el jadeo y las pisadas muelles
La envidiosa luz de sus miradas
Me habían cercado
Me dispuse a huir
Adivinaron mi pensamiento
Me cayeron encima
Sentí los colmillos en las piernas
En los muslos
Y los lamidos en el cuello
Y el aliento carnívoro
Y la humedad de sus ojos
Me desgarraron la carne y trituraron los huesos
Lamieron las manchas de sangre en el pasto
Cuidadosamente limpiaron las huellas
Las fauces humeaban
Oliscaban el aire
Daban dentelladas
Mas ya nadie podía alcanzarme
Ni virus ni bacterias
Gemían
Durmieron hasta que sonaron los relojes
Que apagaron de un manotazo
Tomaron desayuno
Leyeron el diario
Y subieron a los autobuses
En vano sus miradas
En vano esa saliva de los ojos
No me alcanzaban
11/08/2007 06:54

